Jaime era un niño alegre, divertido y un poco despistado. Hasta que un día, sin poder elegirlo, le toca cargar con una mochila. No era una mochila cualquiera: no tenía colores llamativos ni dibujos de superhéroes. Era una mochila invisible, que guardaba algo muy grande y pesado. Solo quienes se detienen con empatía y cariño pueden descubrir lo que Jaime realmente lleva dentro. Un cuento infantil que nos invita a comprender el peso del dolor y a acercarnos, junto a los niños y niñas, al corazón de la educación: aquella que forma para la vida.